Comunicado sobre el Balance de la Actividad Consular 2024
- ADE

- 16 jun 2025
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Actualizado: 20 jun 2025
16 de junio de 2025
La Asociación de Diplomáticos Españoles desea hacer las siguientes consideraciones en relación con el Balance de Actividad Consular 2024, que fue presentado el pasado día 10 de junio.
1. El gran aumento de los usuarios y de la demanda de servicios consulares.
El Balance confirma el aumento incesante de la demanda de servicios consulares y el encomiable esfuerzo de todo el personal de la red consular para hacer frente a esta inmensa demanda con medios humanos y materiales cada vez más precarios.
Como recoge el Balance, a 1 de enero de 2025 residían en el exterior 3,045 millones de ciudadanos españoles, 137.000 (4,7%) más que en la misma fecha del año anterior.
Este incremento se traduce en un aumento automático de los servicios demandados. Por sólo recordar dos ejemplos del Balance, en 2024 las oficinas consulares españolas expidieron 402.882 pasaportes (un aumento del 3,6 % con respecto a 2023), y realizaron 199.404 inscripciones en los Registros Civiles consulares (un 27% más que en 2023).
Pero el aumento no se limita a los servicios prestados a los ciudadanos españoles. También los servicios prestados a los ciudadanos extranjeros crecen de manera sostenida: el pasado año las oficinas consulares tramitaron 1.796.533 visados (un 11,6% más que en 2023).
Como la ADE viene defendiendo desde la publicación en enero de 2024 de su informe sobre la situación de la red consular, se necesitan con urgencia más recursos para hacer frente a esta situación, que empeorará radicalmente con el impacto la Ley de Memoria Democrática, que posiblemente incrementará el número de españoles residentes en el exterior desde los tres millones actuales a cerca de cuatro millones.
Además, cada nuevo ciudadano/a español/a tras adquirir la nacionalidad conlleva varios trámites posteriores (alta en el Registro de Matrícula Consular y en el Censo de Electores Residentes Ausentes, pasaporte, posible inscripción de matrimonio…) y, en muchos casos, genera nuevas solicitudes para sus hijos menores de edad.
2. La problemática de la digitalización incipiente.
El Registro Civil digital (DICIREG) y el Plan de Digitalización Consular (de cuyo contenido preciso sigue sin haber información) serán, en un futuro, herramientas útiles para mejorar el servicio a los ciudadanos, pero estos nuevos sistemas -que requieren extensa formación y tareas adicionales para pasar del papel a lo digital (digitalización, cancelación de asientos registrales, etc.)- se están poniendo en marcha en el peor escenario posible, marcado por la sobrecarga de trabajo y la falta de personal. A lo que se suma el ancho de banda limitado del servicio de internet en algunos países, procedimientos en ocasiones más laboriosos y un diseño no totalmente ajustado al ciudadano en el exterior.
Por ello, la puesta en marcha de un proceso de digitalización consular no elimina la urgente necesidad de un aumento sustancial de las plantillas consulares (que debe hacerse con personal fijo, abandonando el recurso sistemático a contrataciones temporales, que superan en muchos consulados el 50% de las plantillas), además de la necesaria mejora de las condiciones laborales y, en ciertos casos, salariales del personal local contratado localmente (PLEX), y de la considerable inversión que se requiere en materia de inmuebles, buena parte de ellos en lamentable estado, tal como la ADE puso de manifiesto en su comunicado del pasado 21 de marzo.
3. La creación de nuevos consulados y de más plazas.
La creación de tres puestos de cónsul adjunto y las 150 plazas de refuerzo que menciona el Balance de Actividad Consular 2024 son bienvenidas, pero resultan muy insuficientes para afrontar los problemas de fondo de la red consular. La mayor parte de los Consulados Generales debería contar con un cónsul adjunto (puesto que sólo existe en un pequeño número de nuestros 86 Consulados Generales) y las 150 plazas de refuerzo de las plantillas tienen carácter temporal y están vinculadas en su mayor parte, como señala el Balance, a la tramitación de la Ley de Memoria Democrática.
Por otro lado, conviene recordar que la apertura de los nuevos consulados que menciona el Balance (Mánchester en 2019, Chengdú en 2020 y las previstas en Camagüey y en Bangalore), ha tenido como contrapartida el cierre de otras tantas oficinas consulares (Cartagena de Indias, Alejandría, Génova y, probablemente, una más en Europa), por lo que no ha habido un incremento neto de oficinas consulares.
Esta situación se debe a que el Ministerio de Hacienda continúa imponiendo una política de “coste cero”: sólo admite la apertura de oficinas o creación de plazas si, a cambio, se cierran o desaparecen otras, de manera que no se produzca un incremento del gasto. Esta decisión es insostenible desde el punto de vista de prestación de un servicio público de calidad exigido por la ciudadanía.
4. La atención a emergencias consulares.
El Balance recoge que en 2024 se atendieron más de 8.600 casos de emergencias colectivas e individuales. Entre estas últimas, se encuentran la atención a víctimas de delitos, fallecimientos, accidentes o enfermedades graves, desapariciones, secuestros o retenciones en frontera. En estas situaciones se prestan servicios de información, asesoramiento, localización y contacto con familiares, acompañamiento a las personas afectadas y a sus familias, gestiones con compañías de seguros, gestiones con las autoridades locales o emisión de salvoconductos, entre otros. También recoge el informe que el total de las llamadas a los teléfonos de emergencia consular ascendió a 190.000.
Como es conocido, fuera de las horas de trabajo en las oficinas consulares se pone a disposición de los ciudadanos españoles el contacto con un teléfono de emergencia consular, de modo que la atención puede prestarse durante 24 horas, incluidos los fines de semana. Este servicio está a cargo del personal de cada oficina consular, ampliándose de este modo su jornada laboral, sin retribución salarial alguna y con una difícil compensación en horas laborables dada la escasez de personal. Se trata de una dificultad añadida que tensiona sobremanera nuestra ya precaria red consular.
Por ello, la ADE pide a los responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación que implanten, a la mayor brevedad posible, un mecanismo más moderno, eficiente y centralizado de atención a las emergencias consulares individuales, como el que ya tienen otros países. Se trata de establecer un número de emergencia consular único (en lugar de uno para cada oficina consular) que sería atendido por los servicios centrales en Madrid, donde se podría dar respuesta a consultas que no sean realmente de emergencia sino meramente informativas, y derivar inmediatamente a la red consular las llamadas que sí requieran la intervención directa de una oficina en el terreno. Manteniendo, desde luego, la atención a los ciudadanos en situación de emergencia las 24 horas, todos los días de la semana.
5. Conclusión
Es necesario evaluar las necesidades estructurales de medios humanos y materiales de la red consular teniendo en cuenta los déficits que ya existen y el incremento de un 33% de los inscritos, vinculado a la Ley de Memoria Democrática.
Por ello, la ADE vuelve a reclamar que, en cumplimiento del artículo 39.2 de la Ley 2/2014, de 25 de marzo, de la Acción y del Servicio Exterior de Estado, el Consejo Ejecutivo de Política Exterior elabore urgentemente un informe sobre la adecuación del despliegue y estructura de las misiones diplomáticas, representaciones permanentes y oficinas consulares, que, tal como dispone la Disposición adicional tercera de la citada Ley, debe reflejar la situación de los inmuebles y de los medios materiales y personales.
Este análisis, que es un mandato legal incumplido, resulta imprescindible para aumentar al máximo la eficiencia en el uso de los escasos recursos disponibles y para identificar la necesidad de recursos adicionales donde sean objetivamente precisos.
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